Descripción del caso:
Se lleva a cabo un socio-grama en un aula de 6º de Educación Primaria dando como resultado, los siguientes datos:
- Aula de 28 alumnos de 11 años, cursan 6º de E.P. y el 54% son chicas. Los alumnos dicen sentirse bien en la clase y tener amigos en unos porcentajes muy altos.
- Alrededor del 75% de los alumnos consideran que hay tranquilidad y orden para dar las clases.
- Un 50% de los alumnos del grupo manifiestan que hay conflictos en clase.
- Cinco alumnos son votados como respetuosos, amables y que ayudan. Dos alumnos han declarado que el alumno nº8 sufre acoso y un alumno ha afirmado que la alumna nº 10 también. Sin embargo el porcentaje de alumnos que han afirmado que alumno nº8 y alumna nº10 sufren acoso, parece bajo (contrastar esta información, auto-informe).
- Entre los 28 alumnos que han realizado el test, 20 afirman que la alumna nº24 sufre acoso (señalan que otros compañeros le pegan o insultan y que a veces le aíslan), lo cual ella confirma (manifiesta que lo está pasando mal, se encuentra aislada y maltratada física y psicológicamente en el centro y en las redes sociales). Considera poder defenderse de lo que le está pasando y ha hablado algo del tema con su familia.
- El 74% de alumnos no quieren a la alumna 24 como compañera de mesa (parece tener dificultades para controlar su impulsividad) y sus relaciones sociales son difíciles y se encuentra bastante aislada del grupo.
- Hay cuatro alumnos amables, respetuosos y que ayudan a los demás.
Del análisis de dicho socio-grama detectamos que en el aula hay una alumna de 11 años de edad que manifiesta que sus compañeros le pegan, insultan, aíslan o rechazan y la molestan por internet o por el móvil en repetidas ocasiones. Llama la atención que el resto de los alumnos opina que la aíslan, rechazan y/o hablan mal bastantes veces, pero que pegarla e insultarla en muy pocas ocasiones. Lo que sí queda claro de este análisis es que la alumna está aislada en el grupo y se siente mal en numerosas ocasiones. Ha comentado muy poco de lo ocurrido en casa y no tiene ningún amigo en el grupo, aunque comenta que su compañera de mesa se porta muy bien con ella. la alumna vive esta situación desde hace varios meses y lo lleva muy mal. Sus compañeros la definen como poco tranquila, diferente y que le gusta mucho llamar la atención. Perciben que discute con mucha frecuencia, que no sabe defenderse y que lo lleva bastante mal.
INTERVENCIÓN.
- En un primer momento sería necesaria una entrevista con la alumna 24 para recabar datos, mostrarle nuestro apoyo y verificar el alcance del acoso (frecuencia, situación personal, nivel de angustia...), así como analizar y orientar su respuesta ante el acoso. Que nos cuente cómo se siente y qué está ocurriendo. Le ofreceremos toda nuestra confianza y apoyo y le diremos que trabajaremos con el grupo para que ésto no siga ocurriendo.
- En este y en la mayoría de los casos de acoso es importante trabajar con el grupo-clase al completo y no sólo con acosados y acosadores, puesto que estos últimos nunca dirán lo que están haciendo y los que son acosados, normalmente tienen miedo y no quieren hablar del tema. De ahí la importancia de trabajar con toda la clase y especialmente con los testigos que son aquellos que van a poder dar la voz de alarma de lo que ocurre. Sus compañeros afirman que hay agresiones verbales y físicas hacia ella.
Hay que contrastar toda la información obtenida con la del resto de los compañeros. - Entrevista con los acosadores de forma individual para analizar y trabajar su comportamiento de acoso (Lograr acuerdos y firmar compromisos)
Parece claro que la alumna 24 sufre acoso porque presenta aislamiento del grupo y rechazo de más del 44% de sus compañeros (el 74% de sus compañeros no la quieren como compañera de mesa). - En este caso es una víctima activa ya que responde a las agresiones. Le daremos pautas para no responder de forma tan agresiva.
- Es necesario informar al Jefe de Estudios, Director, Equipo de Orientación, Comisión de Convivencia, Grupo de Mediación y resto de profesores del Colegio y reforzar la vigilancia.
- Realizaremos una tutoría con la familia para informar de la situación, recabar información e informarles de las medidas que se van a tomar.Es muy importante que ellos le den el apoyo necesario y que le ayuden a expresar todo lo que está viviendo.
- Si se cree necesario, se debe informar a las familias acosadoras de las consecuencias de la actuación de sus hijos, de las sanciones en el centro y de la posibilidad de tomar medidas legales si el acoso persistiera.
- Sesiones de tutoría y dinámicas de grupo para mejorar la convivencia y las relaciones del grupo, desarrollar programas de autocontrol, resolución de conflictos, trabajar la empatía, la tolerancia, el respeto, la reflexión, la cooperación y la responsabilidad. Para poder trabajar esto con el grupo clase podemos tomar las siguientes medidas:
- 1. Charla-coloquio acerca de lo que ha ocurrido y empezar a empatizar con los sentimientos de la alumna agredida.
- 2. Poner vídeos en los que aparezcan reflejadas situaciones similares y puedan observar qué ocurre con los alumnos que padecen y viven estas situaciones.
- 3. Dar ideas y sugerencias de lo que se puede hacer a partir de ahora, para que esta situación no vuelva a ocurrir.
- 4. En un comienzo pedir a su compañera(que se porta bien con ella), y a algunos voluntarios en el aula para que jueguen y acompañen a la alumna agredida.
- 5. Informar de la importancia de comunicar a los tutores y profesores si observan que siga ocurriendo lo mismo con ella o con otro alumno del centro.
- 6. Explicarles que informar no es "chivarse" y que detectar lo que les ocurre a los compañeros es muy importante para poder solucionarlo.
- 7. Dar pautas a esta alumna y al resto, para saber defenderse sin entrar en el conflicto. Esto se realizará en un comienzo para parar el golpe de dicha situación.
- Se dedicará una sesión semanal para trabajar con los alumnos inteligencia emocional y las habilidades sociales requeridas para comunicarse con los demás y no agredir ni ser agredidos.
- Es muy importante que después de cada recreo se deje un espacio abierto de clase para que los alumnos puedan comunicar y expresar lo que les ocurre y así guiarles y ayudarles en ese proceso de adquirir las habilidades necesarias para que esto no vuelva a ocurrir.
- Establecer una zona en el aula específica para que los alumnos puedan "sentir" y expresar lo que sienten.
- Se dejará en el aula un buzón en el que los alumnos más tímidos puedan expresarse, decir cómo se sienten y comunicar si han sido testigos de alguna situación de acoso. Este buzón se abrirá con frecuencia y se tratará de solucionar lo que los alumnos hayan comunicado por esta vía.
- Cada semana se anotarán por escrito los acuerdos que los alumnos tomen para mejorar las situaciones que van ocurriendo. Estos acuerdos serán propuestas o nuevas formas de actuación que ellos deberán realizar y que serán revisadas y evaluadas por ellos mismos semanalmente. Será pues una forma de ir evaluando si hay o no conflictos y si ellos son capaces de resolverlos sin intervención de un profesor.
- Estudiar la recolocación de los alumnos para que los alumnos 12, 19, 1, 4 y su compañero arropen al alumno 24 y controlamos la colocación con los agresores, a través de agrupamientos flexibles.
SEGUIMIENTO DE LA INTERVENCIÓN
Al llevar un protocolo de actuación, en este caso de acoso escolar, es importante realizar un seguimiento en todos los ámbitos de intervención, para valorar cómo va la situación.
Para ello se llevarán a cabo diferentes entrevistas, con la víctima, con los agresores y con los alumnos y alumnas prosociales del grupo.
Se recogerá un feedback de lo que están observando los profesores. Se mantendrá una entrevista con las familias implicadas para transmitirle cómo está evolucionando la situación.


